Desde la Dirección de Náutica informaron que en las evaluaciones controlarán el rendimiento físico de guardavidas, formas de rescate, reanimación cardiopulmonar y habrá una prueba de 500 metros de nado a aguas abiertas sin tiempo, que anteriormente era de 3000 metros pero que debido a las complicaciones actuales debieron recortar su extensión.
Además, se están probando nuevas técnicas en las maniobras de primeros auxilios y rescate, para tratar de evitar al máximo el contacto con las posibles víctimas. Lo que se busca es que la persona que requiera ayuda se acerque a un torpedo para luego retirarla del agua. En caso de estar inconsciente, la remolcan hasta la orilla.
Con respecto a la reanimación cardiopulmonar, si bien el contacto en las compresiones o los masajes es inevitable, al momento de las insuflaciones se hará por medio de una boquilla.
El trabajo de estos profesionales es de suma relevancia y para este año se espera que tengan una ardua tarea debido a que, por la pandemia y la crisis económica, muchos sanjuaninos optarán por pasar sus vacaciones en la provincia y estiman que habrá una gran concurrencia a balnearios y piletas. Si bien oficialmente aún no hay una fecha de habilitación para ellos, se estima que la apertura sea antes de las fiestas de fin de año.