Aunque fueron varios los proyectos que quedaron truncados por el COVID-19 cuyas inversiones se volvieron a paralizar, esta vez, el gobierno se comprometió a hacer un esfuerzo para culminar con la construcción y entrega del Gran Libertador.
Hasta agosto el año pasado, la obra se había detenido en 35% por lo que se producirá una aceleración en este tiempo y así llegar con los plazos estipulados de ejecución.
En el proyecto, se destaca la pintura exterior, el revestimiento, el piso, el cielorraso y el texturado exterior en un solo bloque. Asimismo, en otros sectores se trabaja en la construcción de escaleras, trabajos de revoque y revestimiento, conexiones e instalaciones.
La nueva infraestructura estará integrada a la red de agua potable, energía eléctrica, establecimientos educativos, atención primaria de la salud, sistema de transporte público de pasajeros, riego del arbolado público y sistema cloacal. Estas viviendas ya fueron adjudicadas, pero desde el IPV deberá realizarse un repaso del estado de situación de cada uno de los adjudicados teniendo en cuenta de que han pasado muchos años.
La obra cuesta con una gran inversión estimada en $391 millones.