San Juan acompaña el desarrollo minero como motor de crecimiento provincial. Ese acompañamiento se sustenta en un principio de equidad: la nueva demanda eléctrica debe internalizar los costos estructurales que genera sobre el sistema, sin trasladarlos a los comercios, industrias y hogares sanjuaninos, que financiaron en parte la red existente.
LA RED PROVINCIAL Y SU FINANCIAMIENTO
La Provincia cuenta con una red eléctrica robusta, cuya construcción fue financiada parcialmente con el esfuerzo de empresas y personas usuarias de San Juan, y que permite garantizar el suministro troncal de manera segura y confiable por las próximas décadas.
El ingreso de la nueva demanda minera obliga a anticipar inversiones de ampliación previstas a realizarse en varios años en el futuro.
La duplicación de la capacidad de transformación de la Estación Transformadora Nueva San Juan, hoy en construcción y financiada con recursos exclusivamente provinciales, resulta indispensable para preservar la seguridad y confiabilidad del servicio.
CONDICIONES PARA EL ACOMPAÑAMIENTO
La conformidad del E.P.R.E. queda sujeta al cumplimiento de dos condiciones:
La suscripción de los Acuerdos previstos en la Ley Provincial N° 1181-A, por los cuales el proyecto minero internaliza los costos de mitigación de la demanda eléctrica que incorpora, aportando al desarrollo de la infraestructura provincial, comprendidas nuevas obras eléctricas.
Que la capacidad de transporte que exceda las necesidades propias de Vicuña Argentina S.A., quede disponible para el resto de la actividad minera de la Provincia, en resguardo del acceso abierto a la red, evitando la asignación exclusiva o el bloqueo de la capacidad de transporte del corredor, que constituye un activo estratégico.
POSICIÓN DEL E.P.R.E. SAN JUAN EN LA AUDIENCIA
San Juan apoya el desarrollo minero, que debe ejecutarse en cumplimiento de la legislación provincial.
Reunidas las condiciones señaladas, el E.P.R.E. prestará su conformidad al otorgamiento solicitado; en tanto las mismas no se verifiquen, mantendrá su oposición fundada.
Estos mismos principios de mitigación e igualdad de acceso se aplicarán a todos los proyectos futuros, en resguardo de un marco justo, previsible y replicable para el conjunto de la actividad minera.