"Creo que hay sobrados motivos para que sea revisada la casación que presenté", señaló la fiscal. Espero que la Corte analice el caso y resuelva lo que considere. Por supuesto que tengo la esperanza de que, el criterio de la Fiscalía que se tuvo desde un primer momento, que el delito estaba siendo cometido no sólo contra un familiar.
Además, la fiscal manifestó que "no se tomó en cuenta un dato relevante, que es que Bustos era ministro eucarístico de la Iglesia Católica, lo que lo pone en el foco de "autoridad" con el deber de "cuidar" a los ciudadanos". "A eso lo considero muy grave", explicó la fiscal y sostuvo que "más aún, el daño psíquico que quedó con las víctimas por los actos cometidos por Bustos y las consecuencias que ha traído el sacerdote dentro del seno familiar".
Sobre la posible influencia en la nueva causa contra el sacerdote, la fiscal indicó que "nunca se tiene que en cuenta, cuando se está investigando un hecho, a los efectos del resultado. Sí, la conducta puede ser "indiciaria", porque es la misma", explicó. "Estamos alegando su promiscuidad y que mantenía una doble vida".
Bustos y su doble vida
Según el informe forense, Walter Bustos "no tenía control de impulsos". Este detalle no es menor teniendo en cuenta que se trata de una persona que mantenía relaciones cercanas con niños, niñas, adolescentes y jóvenes. "Aunque fueran familiares cercanos, Bustos cometía los hechos promiscuos", insistió la fiscal, que dejó en claro que seguirá sosteniendo el pedido de 9 años de prisión por los vejámenes del exsacerdote contra sus sobrinos.