La logística fue armada con turnos y para evitar largas esperas, dado que se trata de uno de los grupos más vulnerables al COVID-19. Con el turno confirmado, en el ingreso les hicieron un triage para descartar síntomas compatibles con el virus, ingresaron al sector de vacunación y previo a la inoculación, les explicaron de qué se trata la dosis y que a los 28 días aproximadamente deberán regresar para colocarse el segundo componente. Luego, pasaron a una sala de espera para observar las reacciones.
Respecto a los efectos secundarios, desde Salud Pública informaron que fueron leves, como mareos y ansiedad, mayormente relacionados con la situación de vacunación que con las reacciones de la vacuna.
Con la organización más precisa luego de la experiencia de la primera jornada, continuará la inoculación a los ancianos en los próximos días, en horario de 8 a 13, en los centros dispuestos para el operativo, hasta completar las 4.500 dosis dispuestas para este grupo.