A este grupo se le suman los casos sospechosos que ingresaron por el 107, personas que necesitaron asistencia médica e internación por cuadros complicados y, por otro lado, los bloqueos realizados en los barrios y zonas donde aparecieron los primeros casos, como fue el caso de Jáchal.
Estas decisiones de testear con PCR a los potenciales casos sirvió para que las autoridades detectaran la presencia del virus en diferentes puntos de la provincia. Por eso, los picos de contagios diarios superaron los 200 casos, algunos días, ya que la cantidad de hisopados se elevó hasta alcanzar los 1.300 diarios.
El primer promedio alto registrado de hisopados diarios fue de 400 y se mantuvo por varios meses. Luego se elevó a 600 y con la decisión de abrir centros de testeos en varios puntos de San Juan, esta semana provocó que los PCR fueran el triple que al principio.
Si la provincia decide continuar con la medida, los casos seguirán apareciendo tal como hasta ahora. El problema que ya está instalado en la provincia y que provoca que el número no se detenga, tiene que ver con la circulación viral.
La presencia del virus "en todas partes", tal como lo definieron las autoridades de salud impide una planificación precisa. Ya lo dijo esta semana la jefa de esa área, Alina Almazán, "el pico de contagios está en ascenso y no sabemos hasta dónde va a llegar".
Entonces, la situación epidemiológica seguirá complicada en tanto los sanjuaninos no pongan de su parte y eviten ir hacia el virus. Esto quiere decir, evitar tomar contacto con superficies y objetos, visitar espacios cerrados y lugares donde han concentración de público a toda hora. Mientras tanto, los hisopados continuarán.