El dirigente también se refirió a las diferencias internas que se hicieron visibles durante el proceso electoral y remarcó la necesidad de preservar el orden y la legitimidad dentro de la organización. “Tiene que haber un orden y legitimidad, no solo una ambición. Hoy aquí hay un equipo. Nadie ha perdido”, afirmó.
Cabello reconoció además los cuestionamientos que distintos gremios vienen planteando desde hace años respecto de su permanencia al frente de la CGT. En ese sentido, aseguró que la intención será convocar a los sectores que mantienen diferencias para avanzar en una agenda común. "Vamos a convocar a los gremios disidentes en pos de los trabajadores”, señaló.
Ante las versiones sobre una posible ruptura, Cabello descartó esa posibilidad y consideró que las diferencias no necesariamente deben traducirse en una división. “Podemos tener puntos de vista diferentes. Si nos ven rotos, vienen por nosotros”, advirtió.
La jornada electoral estuvo acompañada por bombos, platillos y distintas posiciones dentro del movimiento sindical. Sin embargo, tras la votación, el nuevo mandato de Cabello quedó ratificado con el desafío de mantener la unidad de los gremios y fortalecer la representación de los trabajadores.
“Hay que trabajar en unir y seguir formando y dando batalla por lo mejor de los trabajadores”, concluyó el dirigente, quien continuará al frente de la CGT por otros 4 años más sumando así 22 años en la conducción.