Ante esta situación, Cáritas San Juan puso en marcha una campaña solidaria de emergencia para acompañar a los damnificados y reunir elementos de primera necesidad. La iniciativa busca dar una respuesta concreta a quienes quedaron prácticamente sin pertenencias después del avance del fuego.
Entre los pedidos aparecen alimentos no perecederos, leche, pañales, ropa de cama, frazadas, calzado, elementos de cocina y útiles escolares. También se reciben artículos para el hogar que puedan ser utilizados por las familias afectadas.
La colecta apunta especialmente a reconstruir las necesidades más básicas de quienes perdieron parte o la totalidad de sus viviendas.
Se solicita leche, aceite, azúcar y yerba, además de pañales, cochecitos, cunas y juguetes para los más chicos.
También hay pedidos específicos de ropa y calzado. Para hombres se necesitan principalmente zapatillas en los talles 41, 42, 44 y 45, además de pantalones y remeras en talles 48 y 50. En el caso de las mujeres, se requieren calzados entre los talles 38 y 41.
Otro de los puntos importantes son los elementos para volver a equipar las casas. Se reciben vajilla, ollas, cocinas, heladeras, ropa de cama, sábanas y toallas, siempre que se encuentren en buenas condiciones de uso.
La necesidad también alcanza a los chicos que perdieron sus pertenencias, por lo que se solicitan útiles escolares para colaborar con la continuidad de sus actividades.
Los incendios se produjeron durante una jornada marcada por fuertes ráfagas de viento Zonda, altas temperaturas y extrema sequedad, condiciones que favorecieron la rápida propagación de las llamas.
En Alto de Sierra, el fuego alcanzó sectores habitados y terminó afectando numerosas propiedades. Además de los daños materiales, se registraron personas con quemaduras y problemas derivados de la inhalación de humo.
La emergencia obligó a los vecinos a organizarse en medio del incendio. Mientras Bomberos, Policía y equipos municipales trabajaban para contener las llamas, habitantes de la zona intentaban ayudar con agua y otros recursos para evitar que el fuego siguiera avanzando.
Para las familias damnificadas, el escenario ahora es distinto pero igualmente complejo: necesitan recuperar aquello que el incendio destruyó.
Las donaciones pueden acercarse a la Parroquia Nuestra Señora del Valle, ubicada en Balcarce y Libertador, en Santa Lucía, donde se reciben elementos destinados a las familias afectadas.
También se pueden coordinar entregas y consultas al 264 403-2804. Cáritas San Juan informó además que recibe colaboraciones en su sede central de Avenida Güemes, en Capital.
Quienes quieran realizar un aporte económico pueden hacerlo mediante el alias caritas.san.juan, destinado a la adquisición de los elementos que resulten más urgentes para los damnificados.