De esta manera, los choferes de tránsito no podrán bajar en alguna confitería o baño, por ningún motivo. Podrán cargar combustible libremente, siempre y cuando no implique que el conductor se baje del vehículo.
Una de las eventualidades que pueden ocurrir, es que por ejemplo el vehículo sufra un desperfecto mecánico que implique que el conductor necesite bajar del rodado. En este caso, explicó el funcionario, si se decide romper el precinto de seguridad debe probar y acreditar porqué debió hacerlo.
Es que en el caso de que en el control policial detecten que se rompió alguna de las fajas del vehículo, el conductor estará cometiendo una infracción. Esto generará problemas para salir y en una próxima oportunidad, generará inconvenientes para ingresar a la provincia.
La norma general en el Código de Faltas, establece que violar las normas que se disponen de emergencia sanitaria, artículo 162 del Código Penal, como en este caso, se comete una infracción que motiva labrar un acta y esto impulsa un procedimiento sancionatorio en el Juzgado de Faltas.