De acuerdo a lo indicado por la oficial subinspectora Vanesa Sedeño, a cargo del gabinete psicológico “hay personas que se comunican buscando escucha y compañía ante su malestar. El poder poner en palabras la tristeza, angustia, temores, permite trasladar, de alguna manera, el sufrimiento a otro y organizarlo de a poco, al ser dichos, van cobrando sentido” y agregó que “el propósito nuestro es permitir catarsis, brindar información, contención y asesoramiento”.
La Oficial Subinspectora explicó que “la atención telefónica del 911 pone en valor el poder transformador de la palabra y de la escucha, de la conversación, la cual permite ayudar a un otro. Lo que se intenta es ayudar a la persona en el mismo momento en que se está atravesando una crisis. Las intervenciones van dirigidas a lograr el restablecimiento de la persona para que pueda manifestar los datos necesarios para poder enviar ayuda al lugar, brindarle contención, herramientas y asesoramiento”.
En esta capacitación se refuerza la noción básica que indica que “la intervención telefónica va dirigida a apoyar y tranquilizar a la persona, lograr que pueda calmarse para brindar datos necesarios, porque en un momento de crisis la persona suele encontrarse desorganizada ya que la tensión la ha invadido, entonces no ve nada, no entiende nada, no sabe para dónde ir. Se trata de propiciar una situación de seguridad que permita la exploración y el desahogo e implementar medidas de protección”.
Y resaltó que “contrariamente a lo establecido en la creencia popular, hablar del suicidio no provoca actos de autolesión, por el contrario, les permite hablar acerca de las conflictivas internas y externas, así como también la ambivalencia con la que están enfrentando dichas problemáticas. De esta manera se busca que la persona pueda percibir y predisponerse a recibir una posible ayuda para así aliviar al menos momentáneamente la tensión psíquica”.