En ese tono, Baistrocchi remarcó que es necesaria la responsabilidad conjunta. "No creo que al perro haya que sacrificarlo ni eliminarlo, pero sí tener la responsabilidad de generar un mecanismo en el que al perro que se lo saca de la calle, se lo deja en condiciones, se lo vacuna, se lo esteriliza, para la adopción responsable".
En tanto, a los costos que implica hacerse cargo de este tipo de políticas, dijo que "en ese camino se va, pero es cierto que es costoso" poner a pleno este plan. Aseguró que, están trabajando con provincia por los hogares de paso para que los perros sean reencausados o dados en tenencia responsable.
"Hay comederos atados a las bancas en la peatonal. No es sólo una cuestión antihigiénica y de mala vista sino que se genera un efecto contraproducente. La jauría no se establece porque sí sino porque alguien les da de comer. No están ayudando a los perros, hay complicaciones que son mortales", dijo.