El análisis del mercado revela que, aunque hubo una disminución significativa en el consumo durante junio y julio (un 60% menos en comparación con años anteriores), desde agosto se observó una recuperación. "El consumo bajó, pero no al 80% como sugieren las estadísticas nacionales", agregó Raccuia.
En términos de precios, la situación mostró una notable variabilidad. Desde hace cuatro meses, los precios no han registrado aumentos significativos, aunque en enero experimentaron un incremento que luego disminuyó. Los precios actuales en la carnicería de Raccuia son los siguientes: la nalga está a $8.500, el filet a $9 mil, y los asados desde costillas a $6.500.
Los asados de tapa, vacío y asado de carnicero se encuentran en torno a los $7 mil. En contraste, el cerdo ha visto un aumento del 60% en un mes, con las costillas de cerdo a $5800 y el matambre de cerdo a $6.900, casi al mismo nivel que el asado de novillo. Otros cortes como entraña y punta de espalda están a $8600.
Con la llegada de la primavera, las expectativas son optimistas para el sector cárnico. La recuperación en las ventas durante agosto y el inicio de septiembre sugieren que el mercado puede seguir fortaleciéndose en los próximos meses.