“Perder esta prestación es una situación muy grave para las familias. Estoy llegando al final de mis recursos, y se ha hecho todo lo posible para evitarlo. Este lugar es esencial para la estabilidad de mi hermano, y ahora no sabemos qué va a pasar”, expresó una familiar de uno de los pacientes.
Los pacientes del centro de día, que en su mayoría son adultos que ya no cuentan con el apoyo de sus padres y son cuidados por hermanos u otros familiares, enfrentan una difícil realidad. Muchos de ellos, sin este espacio de atención y contención, corren el riesgo de quedar nuevamente aislados y sin el soporte necesario para manejar sus patologías.
El centro de día organiza talleres y actividades que no solo incluyen atención psiquiátrica, sino también actividades recreativas como salidas al teatro y asados, lo que les permite llevar una vida más integrada. "Estos espacios les dan una oportunidad para socializar, compartir y aprender a manejar sus dificultades de manera grupal. Sin este tipo de atención, los pacientes se verían abocados a un deterioro progresivo", expresó por otro lado la madre de una paciente de 20 años.
Desde la obra social, se argumenta que las familias deberán hacerse cargo del 100% de los costos, aunque previamente solo se cobraba un plus por psicología ya que el artículo solo prevé la atención durante los primeros 6 meses. Además, la naturaleza de este centro no es la de una clínica convencional, sino la de un espacio de apoyo social y terapéutico donde se trabaja con las familias para comprender y gestionar las patologías mentales crónicas y permanentes, dijo uno de los profesiones que trabaja en el centro HIBU.
Por estas horas, los familiares organizan reunirse para armar un informe y presentarlo en las oficinas de la OSP.