Sin embargo, desde recuperación alta, a partir de la conducción prolija de Héctor David Martínez desde el fondo, o con el juego por las bandas, el local lastimó. Golpeó a los 13 minutos, con el gol de Julián Álvarez, con un remate cruzado de derecha “jugando” con la distracción que propuso Vigo ofreciéndose para el pase. Pero además provocó un racimo de situaciones de riesgo, en las que le faltó precisión o resolvió el arquero Devecchi.
A los 15, el propio Álvarez quedó mano a mano, pero el portero reaccionó con pericia para desviar la definición. A los 19, Suárez intentó una vaselina, también conjurada por el ex San Lorenzo. Y a los 24, el ex Belgrano tocó para Romero, quien no conectó de lleno cuando estaba cara a cara con el guardameta visitante.
El Tiburón padeció cada salida ante el pressing del elenco del Muñeco. A los 30, Álvarez volvió a recuperar y enfiló hacia el arco. Devecchi intentó rechazar, pero el rebote favoreció al futbolista de la selección argentina. Tras el toque al medio, definió Suárez y Coloccini puso el codo: penal y expulsión. Sin embargo, Álvarez intentó picarla sin amagar y el arquero adivinó sin problemas.
El penal fallado por Álvarez
Un cabezazo desviado de Rojas y una corrida de Suárez en la que, en lugar de rematar, terminó enganchando, pudieron ampliar el marcador para el dueño de casa. Un score que quedó corto teniendo en cuenta lo que ofreció uno y otro.
La tónica no varió un ápice en la segunda parte. A pesar de los cambios en la visita, River siguió teniendo una marcha más que su rival (y mayor agresividad). Suárez lo perdió a los 8, con un tiro imperfecto y cruzado, pero fue Enzo Pérez el que borró las dudas a los 14. El mismo Suárez alargó para Casco, quien envió el centro al corazón del área y ahí surgió el mendocino, de palomita, para firmar el 2-0.
El grito de Enzo Pérez, que terminó en abrazo con Gallardo
La conquista del volante le bajó la persiana al encuentro. La distancia de dos tantos le quitó bríos a Aldosivi, que nunca logró hacer pie en el cotejo. Apenas un remate de Braida en el travesaño y un intento de Maciel que rechazó Armani sacudieron la modorra marplatense sobre el epílogo.
Gallardo aprovechó para darles minutos al juvenil Tomás Galván, Enzo Fernández, Girotti, Palavecino y Fontana. Y recuperó la sonrisa tras una racha oscura de apenas un triunfo en siete partidos, que incluyó las eliminaciones de la Copa Libertadores (a manos de Atlético Mineiro) y la Copa Argentina (en los penales frente a Boca). Tal vez le sirva a River como punto de partida para enfocarse en conseguir el título local que le falta a la gestión del Muñeco.