Durante el primer tiempo, River mostró algunos destellos, especialmente con Ángel Correa, quien volvió a ser el futbolista más desequilibrante del equipo.
El ex Atlético de Madrid probó desde afuera del área, obligó a intervenir a Nelson Insfrán y también asistió con un pase de gran calidad a Joaquín Freitas, aunque la jugada terminó anulada por posición adelantada.
Gimnasia respondió con un planteo ordenado y apostó al juego aéreo y los contragolpes. Renzo Giampaoli avisó con un cabezazo desviado y, antes del descanso, el Lobo volvió a inquietar con un remate que dio en la parte externa de la red.
En el complemento, el panorama empeoró para el Millonario.Primero debió abandonar la cancha Mauro Arambarri por una lesión y, minutos más tarde, también salió Marcos Acuña con una molestia física, obligando a Coudet a modificar nuevamente el equipo.
Los cambios no mejoraron el funcionamiento y fue Gimnasia el que encontró espacios para lastimar.
El ingreso de Maximiliano Zalazar cambió el partido para el conjunto platense.
A los 71 minutos estuvo muy cerca de abrir el marcador tras dejar en el camino a Santiago Beltrán, aunque la defensa alcanzó a despejar sobre la línea.
La insistencia tuvo premio pocos minutos después. Zalazar desbordó y envió un centro preciso que Alexis Steimbach conectó de cabeza para marcar el 1-0 definitivo y desatar el festejo en el Bosque.
River intentó reaccionar en el cierre, pero volvió a exhibir las mismas dificultades ofensivas que mostró en las primeras fechas y terminó sumando otra derrota que aumenta la presión sobre el equipo.
Lo que viene
River buscará recuperarse este domingo, cuando reciba en el Monumental a Rosario Central, que tendrá entre sus principales figuras a Ángel Di María, desde las 19:15.
Por su parte, Gimnasia intentará darle continuidad al envión anímico cuando visite a Aldosivi en Mar del Plata.