Ponzio asumió el 27 de agosto y, hasta ahora, el comienzo no pudo ser mejor en cuanto a resultados: dirigió tres encuentros y ganó los tres, con nueve puntos sobre nueve posibles.
Ese arranque hizo que el escenario cambiara. Si el equipo mantiene buenos resultados durante lo que resta del Torneo Clausura y consigue el objetivo de clasificarse a competencias internacionales para 2027, la dirigencia podría no salir a buscar otro entrenador.
El presente de Ponzio tiene un componente especial por su historia con River. El santafesino jugó dos ciclos en el club y disputó 358 partidos, con 10 goles, 16 asistencias y 17 títulos.
Después de retirarse, siguió ligado a la institución. Desde 2022 formó parte de la Secretaría Técnica y posteriormente trabajó como nexo entre las divisiones juveniles y la Reserva.
Cuando llegó el momento de hacerse cargo del primer equipo, Ponzio explicó que no dudó en aceptar el desafío. “Me debo a esta institución. Siento que cuando hay que estar, hay que poner la cara. Así fue”, había expresado en su primera conferencia como entrenador.
Sin embargo, también había marcado los límites de su situación: “La palabra fue interinato. Así que hay que saberla respetar. Sé que va a ser una consecuencia de muchos partidos. Después se verá”.
Ahora, el contrato le permite seguir sentado en el banco, pero serán los resultados los que terminarán definiendo si ese interinato se transforma en un ciclo más prolongado.