Esos dos "nuevos" registros acotan el punto de la explosión y en consecuencia podrían acotar el radio de búsqueda en el que trabaja un grupo multinacional de buques y aeronaves en el límite de la zona económica exclusiva y el inicio del talud, es decir, el punto más alejado de la costa argentina y también el de mayor profundidad.
La información difundida se logró a través de la mediciones de dos estaciones sísmicas, que complementarían los datos de las estaciones hidroacústicas que detectaron el ruido de la explosión.
El viernes último, la Armada Argentina reveló que dos informes extranjeros -del gobierno de Estados Unidos y de la OTPCE- coincidieron en que el miércoles de la semana anterior, apenas tres horas después de que el submarino ARA San Juan perdiera contacto, se registró "un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión".
La medición de la OTPCE se hizo a partir de la triangulación de las mediciones de dos hidrófonos en el Atlántico Norte y en el Índico, en la isla Ascensión (bajo control británico, a mitad de camino entre América y África, a unos 2300 kilómetros de Recife) y en la isla Crozet (parte de un archipiélago subantártico francés situado al sur-sureste de Sudáfrica).