Según el dictamen de los fiscales al que Infobae accedió en fuentes judiciales la maniobra desarrollada es la siguiente: "… durante los últimos doce años existió una decisión desde la cúpula del Poder Ejecutivo de enriquecer con fondos públicos al empresario Lázaro Antonio Báez y cómo su planificación tuvo origen días antes a la asunción del ex presidente Néstor Carlos Kirchner en el año 2003. La modalidad escogida para lograr el fin buscado fue a través de la adjudicación irregular de múltiple y millonaria obra pública vial en la provincia de Santa Cruz, en donde desde el año 2003 y hasta el 2015 el empresario Lázaro A. Báez recibió contratación con fondos públicos por más de 16 mil millones de pesos, lo que significó que prácticamente el 80% de las obras adjudicadas en esa provincia fueran en favor de un amigo del matrimonio Kirchner".Los fiscal Mahiques y Pollicita pidieron al juez Ercolini la indagatoria de la ex presidente Cristina Kirchner por la distribución de los fondos de obras públicas."De este modo -señalaron los fiscales-, ya montada la estructura de funcionarios nacionales que garantizarían los beneficios derivados de la obra pública, la tercera etapa derivó en la selección del territorio en donde se llevaría a cabo, que como dijimos, consistió en la concentración económica de la mayor cantidad de recursos públicos en materia de obra vial en un solo lugar: Santa Cruz, precisamente, la provincia de la que los ex presidentes son oriundos, la que Néstor Kirchner gobernó durante tres mandatos y la que además administran gente de confianza en los últimos 12 años".La maniobra por la que se le pide la indagatoria a la ex presidente puede resumirse de la siguiente manera, siempre según los fiscales a cargo de la investigación. Los Kirchner pusieron a un hombre de absoluta confianza al frente de una constructora. Hasta entonces Báez ganaba 3.500 pesos por mes como empleado estatal santacruceño y era monotributista. El Estado Nacional derivó hacia Santa Cruz cientos de millones en obra pública vial a punto tal que fue la provincia a la que más porcentaje se le adjudicó. Casi el 80 por ciento de ese total fue a manos del Grupo Báez. Los funcionarios provinciales -de confianza de los Kirchner- direccionaron las licitaciones y sustentaron un sistema para beneficiar a Báez. Al empresario, amigo y socio de los Kirchner, se le otorgó un canal de pago preferencial, se le prorrogaron contratos y no se verificaron los avances de las obras y ante los incumplimientos, no se lo sancionaba. Al tiempo que Báez dejaba de ser monotributista y recibía contratos que alcanzaron los 16.000 millones de pesos, su patrimonio crecía: entre 2002 y 2014 se incrementó en un 12.127%. Para los fiscales, algo de todo lo que recibió Báez volvió a manos de los Kirchner, específicamente con los negocios hoteleros de Alto Calafate. Según Pollicita y Mahiques, Báez, entre 2008 y 2013 aportó mediante la explotación y el alquiler del hotel Alto Calafate, una cifra cercana a los cuatro millones de dólares y 12 millones de pesos a las arcas de los Kirchner. (Fuente Infobae).