"Este accidente cortó mi vida profesional y personal. Fui desvinculada de la empresa por estar 2 años con este problema y ni siquiera han podido hacer la liquidación final porque en un comienzo lo denominaron accidente in itinere (ocurrido durante el desplazamiento desde su domicilio al trabajo y viceversa", comentó Natalia.
La joven aseguró que la ART "nunca cubrió mi neurorehabilitación". Y agregó "hoy sólo tengo 30 minutos de kinesiología, tres veces por semana, cuando necesito mucha más frecuencia para que en un futuro, quizás, pueda recuperar mi caminata normal".
Luego del accidente, Natalia estuvo un año internada en una clínica de Mendoza y realizó una denuncia en el Primer Juzgado Laboral, a cargo de Mariano Ibáñez, contra la ART por abandono de persona.
El 16 de abril de 2018, el juez resolvió hacer lugar al recurso de amparo y sentenció a la aseguradora a cumplir con las prestaciones en especie hasta su completa rehabilitación. Sin embargo, esas prestaciones no se están brindando conforme a la ley y lo establecido por el magistrado, según informó la joven.
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