La mujer señaló como presuntos responsables a dos hombres conocidos como “Coco Bajinay” y “El Gordo Callet”, que vivían a pocas casas de su domicilio.
Según la reconstrucción del caso, Arancibia Flores fue hasta la vivienda para reclamar sus pertenencias. La discusión pasó rápidamente a las agresiones físicas y, aunque en un primer momento pareció calmarse, la llegada de otros integrantes de ambas familias reavivó el enfrentamiento.
En medio de la gresca comenzaron a arrojarse piedras y luego se escucharon disparos de armas de fuego. Uno de los proyectiles alcanzó a un adolescente de 16 años, identificado como E.U.L., quien ingresó al Hospital Rawson con una herida en el lado izquierdo del tórax, con orificio de entrada y sin salida.
El joven quedó en observación, aunque se encontraba fuera de peligro.
Otro de los heridos fue Maximiliano Alejandro Callet Roldán, de 29 años, quien recibió un disparo en el abdomen y fue trasladado al Hospital Marcial Quiroga.
También quedó bajo atención médica y, según la información del caso, estaba fuera de peligro.
Uno de los elementos centrales para avanzar contra Moreno Castro fue la declaración de su propia pareja, quien había iniciado el reclamo por las pertenencias que denunciaba como robadas.
Al declarar sobre lo sucedido, la mujer describió cómo se desarrolló el enfrentamiento y señaló que el condenado tenía un arma de fuego y había efectuado disparos durante la pelea.
La denuncia por las lesiones se formalizó a partir de las actuaciones policiales realizadas en el Hospital Rawson, donde entrevistaron a la madre del adolescente herido. A partir de allí, la investigación avanzó para establecer cómo se produjo el disparo y quiénes habían intervenido en la gresca.
En un primer momento, el caso quedó bajo la órbita de Flagrancia y luego pasó a la UFI de Delitos Especiales, a cargo del fiscal Iván Grassi, debido a la complejidad del episodio y a las medidas investigativas necesarias. Posteriormente, la causa fue remitida a la UFI Genérica, donde la fiscal Daniela Pringles intervino y acordó la pena con la defensa.
Moreno Castro fue condenado a 45 días de prisión por las lesiones leves agravadas por el uso de un arma de fuego.
El episodio había involucrado a numerosas personas y dejó dos heridos, mientras que otros participantes fueron señalados como posibles involucrados o se dieron a la fuga. La condena corresponde a las lesiones sufridas por el adolescente y no implica, por sí sola, que se hayan esclarecido todas las responsabilidades por el enfrentamiento.