Fiscalía confirmó que la recolección de pruebas presentó dificultades por la falta de colaboración de vecinos y testigos. El hermetismo en la zona impidió establecer con precisión cuántas personas participaron de la pelea, que habría involucrado a cerca de 20 integrantes de dos grupos familiares.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, el conflicto se habría originado por el presunto robo de dinero. El intento de recuperar lo sustraído derivó en una confrontación que incluyó golpes de puño, lanzamiento de elementos contundentes y disparos de armas de fuego.
Los heridos fueron identificados como Maximiliano Roldán Callet, quien recibió un disparo en el abdomen, y su sobrino adolescente, de 16 años, que sufrió una herida de bala en el tórax.
Ambos fueron trasladados al Hospital Rawson y, según la información disponible, evolucionaban favorablemente.
Allanamientos, intervención del GERAS y una vivienda saqueada
La gravedad de los incidentes obligó a desplegar efectivos de distintas dependencias policiales y a solicitar la intervención del grupo especial GERAS para ingresar al sector y realizar las medidas investigativas. También participaron efectivos de la Subcomisaría Cipolletti, el Comando Radioeléctrico y la División Infantería.
Durante los procedimientos, los investigadores buscaron las armas que habrían sido utilizadas en el tiroteo, pero no lograron encontrarlas.
Además, el domicilio de uno de los sospechosos había sido saqueado antes del ingreso policial, lo que complicó las tareas para localizar elementos de interés para la causa.
En la escena, los peritos recolectaron vainas servidas de tres calibres distintos: 9 milímetros, .38 y .22. Ese material será analizado para avanzar en la reconstrucción del enfrentamiento y determinar qué armas se utilizaron.
La investigación también dispuso pruebas para detectar rastros de pólvora en las manos de personas involucradas, entre ellas los detenidos y los heridos.
La medida busca aportar elementos para establecer si hubo disparos desde ambos grupos.
Por el hecho permanece detenido Kevin Antonio Moreno, señalado como uno de los participantes de la gresca. Además, un adolescente quedó a disposición de la Justicia de Menores como presunto autor de disparos.
La policía continúa buscando a otros dos sospechosos que ya fueron identificados.
Según las fuentes consultadas por este diario, el temor a posibles represalias y el silencio de los habitantes del barrio dificultan la obtención de testimonios.
A ese obstáculo se suma la falta de cámaras de seguridad en el sector, que limita la posibilidad de reconstruir los movimientos de los participantes a partir de registros audiovisuales.
La causa pasará a la órbita de la UFI Genérica, debido a que la hipótesis investigada es la de una gresca generalizada con disparos y no la de un intento de homicidio dirigido contra una víctima específica.