El conflicto comenzó con Elías Daher, titular de Maderas Daher, quien había adquirido los departamentos a Goldstein Construcciones. Posteriormente, según la denuncia, Daher cedió los derechos sobre esas unidades a Icazatti y González como parte de una operación comercial.
Los denunciantes sostienen que le pagaron a Daher el dinero correspondiente y además asumieron el saldo que quedaba pendie
nte con la constructora. Incluso, aseguran que optaron por cancelar ese saldo de contado en lugar de continuar con el esquema de cuotas original. Según su versión, la constructora recibió esos pagos inicialmente, pero posteriormente desconoció la cesión. En abril de este año, la empresa habría dado por rescindido el contrato con Daher y los departamentos finalmente no fueron entregados a los nuevos adquirentes.
La defensa de Goldstein sostiene una versión completamente diferente. Su abogado, Rubén Pontoriero, negó que exista un delito y afirmó que cuentan con documentación y registros contables para demostrar que los departamentos nunca fueron cancelados. La investigación, que quedó en manos de la UFI Delitos Informáticos y Estafas y tendrá un plazo de 12 meses, deberá reconstruir toda la operación, verificar los pagos y determinar si existió una maniobra penal o si se trata de un conflicto contractual que corresponde resolver por la vía civil.