La causa comenzó el 14 de enero de este año, a partir de dos denuncias que fueron posteriormente unificadas. Una de ellas había sido realizada por la madrina de la niña, quien recibió la revelación de la menor y acudió a la Justicia.
De acuerdo con lo establecido durante la investigación, la madre facilitaba el ingreso de hombres al domicilio para que mantuvieran conductas sexuales con su hija. Los hechos habrían comenzado cuando la niña tenía 9 años y se extendieron durante varios años.
Tres o cuatro hombres, pero todavía sin identificar
Uno de los interrogantes que permanece abierto es cuántas personas participaron y quiénes fueron.
Ante la consulta sobre cuántos hombres podrían haber ingresado a la vivienda, Mallea respondió que se estima que fueron tres o cuatro.
Sin embargo, el fiscal aclaró que no pudieron establecer si siempre se trató de las mismas personas ni cuántas veces habrían concurrido al domicilio.
“No sé si han sido los mismos, no sé si ha sido muchas veces, eso no se pudo determinar”, explicó.
La investigación también busca establecer qué recibía la madre a cambio de facilitar esas situaciones. Según el fiscal, se trataba de dinero, drogas y otros elementos.
La investigación continúa
Mallea fue contundente al señalar que la investigación sobre los hombres no está cerrada.
“Tratamos de investigar también a los supuestos hombres, pero no teníamos mayores datos”, explicó. Y agregó que la Brigada continúa trabajando para intentar obtener información.
El fiscal señaló que, si durante esa investigación aparece información que permita identificar a alguno de ellos, podría ser imputado por el delito correspondiente.
La dificultad radica, entre otros aspectos, en que la madre condenada no declaró durante el proceso y la niña tampoco manifestó información en el marco del juicio.
“Sigue abierta la investigación. No tenemos muchos datos, la verdad, para que salga algo positivo”, reconoció Mallea.