El Fiscal de la causa comentó que continúan la investigación y que a los testimonios de los vecinos se sumó el de la mujer embarazada que vivía en la casa y que fue quien alertó que algo estaba pasando, porque el día de la tragedia llamaba a su marido y no respondía el llamado.
Con lo recopilado en la causa se busca determinar si cabe alguna responsabilidad penal para el propietario del inmueble o la empresa que alquilaba la vivienda.
El caso
Todo comenzó a las 1.30 de la madrugada cuando la joven Julieta Peña, quien está embarazada, se sintió mal y creyó que se trataba de su estado. La enfermera, que vive en el mismo consorcio de Rawson al 425 Norte, la asistió; llamó a la ambulancia y se fue con ella al hospital para que su marido se quedara tranquilo en su casa y esperara noticias.
Minutos más tarde, la tragedia. El monóxido de carbono copó el ambiente, que al parecer carecía de ventilación, y terminó con la vida de las tres personas que estaban en su interior esperando novedades de Julieta: su marido Fernando Olivera (29), la madre de Fernando, Analía Sánchez (59) y el vecino, marido de la enfermera que se fue con Julieta, Federico Leuzzi (32).
Cuando internaron a la joven en el hospital Rawson y le confirmaron el principio de intoxicación, la enfermera comenzó a llamar a los celulares y ninguno respondía. Desde el hospital insistieron con las llamadas, pero no había manera de contactarlos cuando advirtieron la situación. Así fue como le pidieron a otro vecino que se acerque al departamento de Julieta y se encontraron con el escenario trágico.