“En el camino ofuscado Escudero comenzó a patear el interior del rodado, al llegar a la Comisaría y bajarlo, el personal actuante observó que el detenido había dañado las trabas de un zócalo trasero izquierdo, desprendiéndose de su lugar original”, expresó el parte de Flagrancia.
El problema fue aún más grave cuando llegó su madre a la dependencia e informó que su hijo se había escapado de su casa donde estaba aislado por tener COVID-19. Fue en ese momento que el acusado mostró el certificado que tenía en su celular con el examen positivo.
Por ello, es que fue trasladado a su vivienda para que permanezca con detención domiciliaria. Escudero fue acusado de propagación de una enfermedad peligrosa y contagiosa (art 202), más daño agravado (art 183).