A esta altura, para el fiscal a cargo de la investigación, Walter Guzmán, “la causa está bastante avanzada” y por eso ordenó las cuatro detenciones. Se trata de la madre de la menor, una mujer de 35 años; su pareja, de 51 y otros dos sujetos de 22 y 46, “amigos” de la familia.
De acuerdo a la reconstrucción, la menor vivía con su mamá y el violador en un pequeño pueblo al sur de Córdoba, y los otros detenidos también eran vecinos de la zona. “Todos sus derechos fueron vulnerados, hasta su alimentación, educación y cuidados de su salud”, dijo días atrás María Amelia Moscoso, abogada que representa a la víctima, en diálogo con El Doce, tratando de resumir con palabras el horror que padeció la menor.
Por otra parte, la letrada criticó la intervención de las autoridades por no haber detectado antes que la nena estaba embarazada.”La atención que le dieron fue superficial. No habían indagado nada ni contenido la problemática. La abuela se da cuenta que la niña no tenía cuidados de ningún tipo”, describió.
En la misma entrevista, la abogada señaló que los agentes sanitarios que tuvieron contacto con la menor plantearon los riesgos físicos y psicológicos de continuar con el embarazo y aconsejaron que aborte.