Según fuentes policiales, no dejaron de haber ladrones solo que muy pocos que se animan a ingresar a las viviendas con sus dueños en el interior.
En tiempos de cuarentena parece todo estar en calma y lo que preocupa a los agentes policiales tiene que ver con los casos de violencia de género que se registran a diario y son denunciados y las personas que no respetan el aislamiento social obligatorio y sin importar salen a la calle a desafiar a las fuerzas de seguridad. Este panorama de cuarentena también disminuyó por ejemplos los siniestros viales, aunque por el momento no hay datos certeros que hayan sido informados.
En Rosario hubo 62 crímenes en los primeros 78 días del año. En dos semanas de marzo, las fiscalías de la provincia de Buenos Aires ya llevaban iniciadas más de 40 mil investigaciones. En la Ciudad hubo un promedio de 225 robos y hurtos por día durante los primeros 19 días de marzo. Pero todo se detuvo en medio de la pandemia de coronavirus: por el aislamiento bajaron drásticamente los delitos. A tal punto que, desde entonces, hubo un solo homicidio en la ciudad santafesina.
Los especialistas adjudican la baja a mayores controles en las calles y a la falta de circulación de personas. Pero también se registran falta de denuncias sobre este tipo de hechos y que, ante la imposibilidad de salir, muchas no se realizan.
Pero en Corrientes capital (donde vive casi la mitad de la población de esa provincia), por ejemplo, el número se traslada a la disminución de llamados al 911. Por los mismos delitos, en enero se consignaron 69 llamados denunciando robos o hurtos, y en febrero 72, pero en todo marzo fue casi la mitad: 37 hechos. Si bien aún no han discriminado la cantidad de esos casos durante el periodo de aislamiento, las comunicaciones cayeron drásticamente.
En Córdoba, las denuncias de asaltos, robos y hurtos bajaron un 88% en relación a la primera quincena de marzo. Las denuncias presenciales decrecieron un 47% y los llamados al sistema de emergencias 101, por cuestiones ajenas a la cuarentena, un 49%
Los delitos federales también tuvieron un freno notable: no hubo ni un solo secuestro extorsivo en todo el país, aunque sí detuvieron a una persona por un hecho previo.
Con información de Clarín