El proyectil habría quedado alojado cerca de uno de sus pulmones, aunque hasta el momento no habría provocado lesiones en órganos vitales. La herida presenta orificio de entrada, pero no de salida, por lo que el equipo médico analiza ahora cuál será la mejor manera de proceder.
La Justicia intenta reconstruir el momento del disparo
Mientras continúa la atención médica, la investigación busca reconstruir los segundos previos a la detonación.
La principal hipótesis que se maneja hasta el momento es que se trató de un disparo accidental, pero todavía resta establecer con precisión qué procedimiento estaba realizando el efectivo que manipulaba el arma y bajo qué circunstancias se produjo la detonación.
Ese punto será determinante para establecer si existió algún tipo de negligencia en el manejo del arma y cuáles podrían ser las responsabilidades correspondientes.
El hecho ocurrió mientras la agente se encontraba cumpliendo funciones como escribiente dentro de la dependencia. Tras el disparo, fue asistida y trasladada de urgencia para evaluar tanto las lesiones como el estado del embarazo.
Además de la investigación judicial, el episodio derivó en actuaciones internas para determinar las circunstancias en las que se produjo el incidente dentro de la dependencia.
Por ahora, la principal novedad es que la agente permanece estable y el embarazo no estaría comprometido, mientras la investigación intenta responder la pregunta central del caso: qué ocurrió exactamente con el arma en los instantes previos al disparo.