Una vez adentro de la casa, los malvivientes comienzan a gritarle a la damnificada para que le diga donde tenía dinero amenazándola, además, con matar a la hija de cuatro años que se encontraba presente si no le decía donde guardaba el dinero. También había un bebé que se encontraba durmiendo en un moisés. La damnificada no opone resistencia en ningún momento, a pesar de ellos, los sujetos siguen con su conducta violenta, tratando de que la denunciante les dijera el lugar donde guardaba el supuesto dinero.
A los pocos minutos llega al lugar personal policial de la comisaría 13°, quienes lo primero que observan es la puerta del portón de ingreso a la propiedad a medio abrir, sin advertir la presencia de ninguna persona pero si escuchando gritos de la damnificada desde el interior de la vivienda. El personal policial ingresa y advierte la situación de robo, ya que la damnificada les hizo seña que se encontraban adentro de la vivienda, y al observar la presencia del personal policial, uno de los sujetos intenta darse a la fuga del lugar siendo aprehendido por personal policial mientras que el otro delincuente es aprehendido dentro.