Al verificar el rodado, los efectivos constataron adulteraciones tanto en el número de motor como en el de chasis. Además, el conductor —un hombre de 35 años— exhibió una cédula verde que presentaba signos de ser apócrifa. Ante esta situación, se labró el acta correspondiente y se procedió al secuestro del vehículo, que quedó a disposición de la Justicia. La Unidad Fiscal ordenó pericias para determinar el origen de la moto y la autenticidad de la documentación.
En paralelo, en Caucete, una investigación permitió esclarecer un robo ocurrido en un taller mecánico del barrio Área II. Según la denuncia, dos personas ingresaron al lugar, mantuvieron una conversación con el propietario y, en un descuido, sustrajeron un teléfono celular.
Tras el aviso a la Policía, se iniciaron tareas investigativas que permitieron identificar a los presuntos autores, uno de ellos menor de edad. Con intervención judicial, se libraron órdenes de allanamiento en distintos domicilios de los barrios Marayes, Caucete e Industrial.
Los procedimientos arrojaron resultados positivos: los efectivos lograron recuperar el celular sustraído, además de secuestrar prendas de vestir que habrían sido utilizadas durante el hecho. El dispositivo fue restituido a su propietario.
Ambas actuaciones quedaron bajo la órbita judicial correspondiente, con pericias en curso en el caso del vehículo y con intervención de la Justicia de Niñez en el hecho ocurrido en Caucete.