Tras el episodio, la adolescente dio aviso a su madre y ambas se dirigieron a realizar la denuncia, mientras también alertaban al 911.
Sin embargo, la secuencia delictiva continuó pocos minutos después. El mismo sujeto ingresó a un comercio del barrio y le arrebató de las manos un iPhone 13 a un hombre que realizaba compras en el lugar. Luego escapó corriendo hacia el este.
La víctima del robo comenzó a rastrear el celular mediante otro dispositivo y logró detectar la ubicación del teléfono en una zona de lotes ubicada a unos 500 metros del lugar del hecho. Junto a su pareja fue hasta el sitio y encontró al sospechoso, iniciándose una breve persecución que terminó en un descampado cercano al canal Céspedes.
En ese lugar intervino personal de Comisaría 38ª, que ya realizaba recorridas por la zona debido a los llamados de emergencia de las víctimas. Los efectivos formalizaron la aprehensión civil y, durante el palpado de urgencia, encontraron el teléfono robado entre las prendas del acusado.
Posteriormente, el procedimiento fue trasladado a sede policial debido a la hostilidad de la zona. Ya en la comisaría, la adolescente reconoció al detenido como el hombre que había intentado asaltarla minutos antes.
Finalmente, en el marco de un juicio abreviado, Marcelo Alejandro Cortez Flores fue condenado a cinco meses de prisión efectiva por los delitos de robo en grado de tentativa en concurso real con robo. Además, fue declarado reincidente y continuará detenido con prisión preventiva.