Por los gritos, el hijo de 7 años fue a pedirle ayuda a su hermana mayor, quien minutos más tarde se hizo presente y calmó la situación. Personal policial de la Unidad Operativa Rinconada fueron comisionados por el 911.
Al llegar al lugar, golpearon la puerta de la vivienda, y la víctima señaló con gestos hacia su pareja; el oficial le solicitó a la víctima que se saque la toalla que cubría su rostro. Ahí observaron las heridas y moretones de la víctima.
La ayudante fiscal convenció a la víctima, para ser llevada hasta la UFI CAVIG, para recibir contención psicológica y médica, porque se mostraba dudosa de denunciar. Una vez en Cavig se negó a realizar denuncia penal, labrando la correspondiente acta de abstención de denuncia.
Sin embargo, se procedió a iniciar un procedimiento de oficio, conforme las facultades otorgadas por el art. 72, 2 párrafo, inc b) del C.P.A, por razones de interés público, debido a la situación de riesgo y el estado de vulnerabilidad de la víctima.