Por recomendación de su defensa, la menor se abstuvo de brindar declaración. La decisión, según explicó Noriega antes de la audiencia, está vinculada con la necesidad de conocer en profundidad los elementos que la Fiscalía reunió hasta el momento.
La estrategia consiste ahora en acceder al legajo fiscal, revisar las pruebas incorporadas y, a partir de allí, definir cómo continuará la defensa dentro del proceso.
El cambio de rumbo de la causa se produjo después de que la investigación comenzara a poner en duda la primera hipótesis. En un principio, Gonzalo y otras personas que estaban con él habían manifestado haber recibido amenazas de terceros luego de un conflicto ocurrido en un boliche durante la noche anterior.
Según explicó el fiscal Roberto Ginsberg, de la Unidad Fiscal de Investigación de Ciberdelitos y Delitos Complejos, por temor habrían decidido permanecer juntos y tenían un arma cargada.
Sin embargo, las entrevistas realizadas posteriormente llevaron a los investigadores hacia otra reconstrucción. De acuerdo con lo expuesto por Ginsberg, algunos de los presentes terminaron señalando que la adolescente había manipulado el arma y que de allí salió el disparo que terminó con la vida de Gonzalo.
A esa línea investigativa se sumaron otros elementos. Las cámaras del CISEM, según indicó el fiscal, no registraron la presencia de terceros en el sector donde se habría producido el hecho. También se realizaron dermotest a las personas que estaban en la vivienda, buscando determinar si existían restos compatibles con pólvora.
La autopsia fue otro de los puntos que modificó la mirada sobre el caso. El examen forense estableció que el disparo habría sido efectuado a corta distancia. El proyectil ingresó por la zona del maxilar izquierdo y salió por el cuello derecho.
Con esos elementos, la investigación busca ahora reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda ubicada en 25 de Mayo y Proyectada, en la Villa 1° de Mayo, qué pasó en los instantes previos al disparo y cuál fue la participación de cada una de las personas que estaban allí.
La situación tampoco quedó limitada a la adolescente. Tres mayores de edad que se encontraban con Gonzalo también quedaron bajo análisis, ya que la Fiscalía evalúa si pudieron incurrir en un eventual encubrimiento a partir de las primeras versiones aportadas durante la investigación.
Mientras la acusada permanece bajo la órbita de la Justicia de Menores, el expediente avanza con el análisis de las pruebas. La defensa, por ahora, eligió no confrontar la acusación mediante una declaración y concentrará su estrategia en conocer qué elementos tiene la Fiscalía para sostener la nueva hipótesis del crimen.