El adolescente había quedado a disposición de la Justicia luego de presentarse voluntariamente el lunes. Este jueves declaró ante la jueza de Niñez y Adolescencia María Julia Camus, en una audiencia que se desarrolló bajo reserva.
La imputación es provisoria y podría modificarse a medida que avance la investigación. El principal objetivo de los investigadores continúa siendo establecer quién provocó la herida que terminó con la vida de Uriel y qué participación tuvo cada uno de los jóvenes que estuvieron involucrados en la pelea.
La calificación de homicidio en riña se encuentra sujeta a la evolución del expediente. Por ahora, la investigación intenta reconstruir la secuencia completa del enfrentamiento y determinar las responsabilidades individuales.
Uno de los elementos que se encuentra bajo análisis es la posibilidad de que durante la pelea se hayan utilizado dos armas blancas. En el mismo episodio también resultó herido Uziel, hermano mellizo de Uriel, quien sufrió lesiones en un brazo y en una zona cercana al pulmón.
Ese dato es considerado relevante para establecer qué ocurrió durante la pelea y qué intervención tuvo cada uno de los jóvenes que se encontraban en el lugar.
Por las características del régimen procesal juvenil que se aplica actualmente en San Juan, no corresponde referirse formalmente al adolescente como detenido.
Actualmente permanece alojado en un centro dependiente del Ministerio de Desarrollo Humano. Además, la jueza Camus dispuso la utilización de una tobillera electrónica para menores y ordenó la realización de un estudio socioambiental en el domicilio del adolescente.
A partir de estas medidas, su situación continuará bajo el régimen previsto para menores mientras la investigación avanza y se incorporan nuevas pruebas.
Una audiencia que se mantuvo en reserva
La declaración del adolescente se concretó sin que la familia de Uriel ni sus representantes legales fueran informados previamente.
La decisión de mantener la audiencia en reserva estuvo relacionada con el contexto de tensión generado por la movilización que familiares y amigos de Uriel realizaron el miércoles frente al Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, donde reclamaron el esclarecimiento del crimen.
Finalmente, la audiencia se realizó este jueves y permitió avanzar con la situación procesal del único adolescente que, por ahora, está formalmente vinculado a la causa.
La investigación continuará durante los próximos días con nuevas declaraciones. Para el 28 de septiembre, entre las 10 y las 18, está previsto que sean escuchados adolescentes y otros testigos que podrían aportar información sobre cómo comenzó la pelea y quiénes participaron.
Los testimonios serán importantes para reconstruir lo ocurrido después de la fiesta por el Día del Estudiante y determinar la intervención que tuvo cada uno de los jóvenes.
La investigación también analiza elementos que apuntan a la posible presencia de más de un adolescente frente a Uriel en el momento del ataque, por lo que todavía resta determinar quién realizó la agresión fatal.
De acuerdo con los elementos incorporados hasta ahora, Uriel, su hermano y sus amigos no mantenían un conflicto previo con el otro grupo de jóvenes.
La pelea se habría iniciado cuando el grupo se retiraba de la fiesta. Una mujer que había concurrido a buscar a los adolescentes trasladaba a varios de ellos en una camioneta cuando el vehículo habría recibido el impacto de una piedra.
La conductora detuvo la marcha y los jóvenes descendieron. A partir de allí comenzó un enfrentamiento que inicialmente habría sido a golpes y posteriormente derivó en el uso de armas blancas.
La investigación todavía debe establecer con precisión cómo se desarrolló esa secuencia y quiénes participaron de cada momento.
Mientras se intenta esclarecer el homicidio, la familia de Uriel también analiza posibles responsabilidades relacionadas con la organización del evento.
La fiesta habría reunido a más de 200 adolescentes y el ingreso se habría organizado mediante listas correspondientes a distintos colegios y también mediante invitados.
En ese contexto, otro de los aspectos que analiza la investigación es la presencia de jóvenes que no pertenecían a los establecimientos que organizaron la fiesta y que habrían ingresado como invitados.
Por ahora, el único menor formalmente imputado permanece bajo una calificación provisoria y la investigación continúa abierta. La Justicia Juvenil deberá avanzar con los testimonios, pericias y demás elementos pendientes para determinar qué ocurrió exactamente y establecer las responsabilidades individuales por la muerte de Uriel Ríos.