La reconstrucción fiscal sostiene que el primer abuso se produjo tras una reunión familiar, cuando la adolescente se encontraba en una situación de vulnerabilidad. Esa misma noche habría ocurrido un segundo hecho.
La acusación también plantea que el imputado buscó garantizar el silencio de la víctima mediante la entrega de dinero y amenazas. Días después, se habrían concretado otros dos episodios en momentos en que la joven estaba sola.
En total, se le atribuyen cuatro hechos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la guarda, bajo la modalidad de concurso real.
La defensa rechazó la acusación y centró su estrategia en cuestionar la credibilidad del relato, al plantear que la denuncia respondería a conflictos personales. Como alternativa, solicitó una calificación menor del delito.
El acusado permanece detenido bajo prisión preventiva. Este martes tendrá la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes de que el tribunal dé a conocer el veredicto.