Tras el choque, vecinos intentaron agredirlo y el acusado decidió escapar a pie, dejando el auto abandonado. En medio del caos, el vehículo sufrió daños, le rompieron la luneta, le sustrajeron la batería e incluso intentaron prenderlo fuego antes de que interviniera la policía. Las menores fueron trasladadas de urgencia: la más chica sufrió politraumatismos y la mayor un traumatismo encéfalo craneal. Con el paso de los días, ambas evolucionaron favorablemente y quedaron fuera de peligro.
Horas más tarde, Balmaceda se presentó en una comisaría acompañado por su abogada y quedó imputado por lesiones culposas agravadas. Sin embargo, pese a la gravedad del hecho, recuperó la libertad mientras la causa avanzaba en la UFI Delitos Especiales N°6.
Esa libertad duró poco. Mientras seguía siendo investigado por el siniestro vial, volvió a delinquir y fue detenido por un robo. El caso se resolvió bajo el sistema de Flagrancia y terminó con una condena de cuatro meses de prisión efectiva, lo que derivó en su regreso al Servicio Penitenciario Provincial.
El prontuario de “El Perrito” muestra una escalada sostenida en los últimos años, con condenas que se acumulan desde 2021, incluyendo penas condicionales y efectivas por distintos delitos contra la propiedad. Su reiterada reincidencia vuelve a poner el foco en su perfil delictivo y en las decisiones judiciales que lo mantuvieron en libertad mientras enfrentaba una causa de gravedad.