Según los resultados que arrojó la autopsia al cuerpo de la víctima, se trata de un cuchillo pequeño, con una hoja de 5 a 6 centímetros con un solo filo liso. Si bien secuestraron cuchillos en el allanamiento que realizaron en la vivienda del sospechoso para su análisis, el arma homicida no estaría entre estos.
Castillo tenía practicidad en el manejo del cuchillo, era parte de su vida cotidiana como puestero realizar carneos y matar animales. Además se ganaba la vida criando cabras.
La puñalada fatal y certera que recibió Pamela en el cuello le hirió la carótida, un puntazo preciso para que los esfuerzos de los médicos por suturarla y parar la hemorragia fueran en vano.
Ángelo Castillo continúa detenido en la Central de Policía, a la espera de que en los próximos días sea llamado a declarar por el juez Guillermo Adárvez –titular del tercer Juzgado de Instrucción- e imputado por el femicidio de Pamela Rodríguez, el primero en el año en San Juan.