Carlos Torres, dueño de la vivienda, recordó que se encontraba trabajando cuando recibió la llamada que jamás imaginó. "Mi hija me llamó llorando y desesperada para decirme que la casa se estaba incendiando. Llegué como pude, pero ya estaba todo consumido", contó.
Su esposa tampoco estaba en el domicilio. Había salido para realizar un trámite relacionado con el tratamiento de salud del hijo menor.
El pequeño que dio la primera señal
La familia cree que el desenlace pudo haber sido mucho peor si el niño no hubiera reaccionado. Según relató su padre, el pequeño se despertó tosiendo por el humo y comenzó a hacerle señas a su hermana porque no podía respirar.
Como tiene dificultades para comunicarse, fue esa reacción la que alertó a la joven de que algo grave estaba ocurriendo. Ella abrió una ventana para buscar aire y, cuando llegaron los vecinos, todos pudieron salir de la vivienda. "Gracias a Dios están todos bien. Eso es lo más importante", dijo Torres, todavía conmovido.
El incendio destruyó el dormitorio matrimonial y arrasó con buena parte de las pertenencias de la familia. Las llamas consumieron la cama, el placard, un sofá, una computadora, un televisor, calzado, ropa y numerosos objetos personales.
Pero el golpe más duro fue para los chicos, que perdieron gran parte de su ropa. "Lo que más necesitamos hoy es ropa para mis hijos. Todo lo que la gente pueda acercar será de muchísima ayuda", expresó.
Un nuevo comienzo gracias a la solidaridad
Mientras intentan recuperarse del impacto emocional, la familia ahora enfrenta otro desafío: volver a empezar desde cero.
Cualquier colaboración, ya sea ropa, calzado, muebles, colchones o elementos para el hogar, puede marcar una diferencia para quienes, en apenas unos minutos, vieron cómo el fuego se llevaba el esfuerzo de toda una vida.
Hoy, más allá de las pérdidas materiales, agradecen que todos hayan logrado salir con vida. Y con esa misma esperanza, apelan a la solidaridad de los sanjuaninos para reconstruir su hogar.