De acuerdo con su relato, la familia se encontraba preparando semitas para vender al día siguiente cuando llegaron los dos jóvenes y comenzaron a exigir comida. Ante la respuesta de la madre, quien les habría señalado que ya eran grandes para prepararse algo por su cuenta, el muchacho comenzó a golpear a su padrastro y lo persiguió hasta la calle.
Una vez en la vía pública, el joven habría sacado una tumbera y amenazado al hombre. Cuando la mujer intentó intervenir para separarlos, su hija la tomó y comenzó a agredirla, mientras alentaba a su hermano y amenazaba con incendiar la casa.
Al ingresar a una habitación, los efectivos encontraron a ambos hermanos en un estado de exaltación, insultando al resto de los ocupantes. Los dos fueron aprehendidos y trasladados en móviles policiales.
Durante el procedimiento, los uniformados secuestraron, junto a una cama, un arma casera confeccionada con dos piezas de caño cilíndrico de metal gris, una de ellas con una soldadura en uno de sus extremos y un hierro utilizado como percutor.
La causa quedó bajo intervención de la base acusatoria y un ayudante fiscal dispuso el inicio del procedimiento de flagrancia para avanzar con las actuaciones judiciales correspondientes.