El mecanismo consistía en transferir dinero desde cuentas de Mercado Pago a una billetera internacional, donde se cambiaban los pesos por dólares virtuales. Luego, los fondos eran derivados mediante enlaces a billeteras descentralizadas, convirtiéndose en criptomonedas que quedaban fuera del control de los inversores.
“Las víctimas pensaban que estaban invirtiendo en una plataforma legítima, pero en realidad el dinero era transferido a un tercero”, explicó Martín. En los primeros días, la supuesta empresa permitió retiros parciales, lo que generó confianza y motivó a más personas a sumarse. Sin embargo, hace dos días la plataforma cerró repentinamente y los usuarios ya no pueden acceder a sus fondos.
Entre los damnificados hay aportes que van desde los 60 mil hasta los 150 mil dólares, según informaron fuentes policiales. Los investigadores remarcan que promesas de ganancias del 3% diario son señales claras de fraude, ya que ni siquiera los instrumentos financieros legales alcanzan ese rendimiento.
La Fiscalía avanza con las primeras diligencias para determinar el destino del dinero y los posibles responsables internacionales. Mientras tanto, las autoridades reiteran la importancia de no realizar inversiones a través de enlaces o plataformas no verificadas y desconfiar de propuestas que prometen rentabilidades extraordinarias.