La investigación se remonta al 9 de junio, cuando dos familias protagonizaron una fuerte pelea en inmediaciones del barrio El Jilguero, en Rivadavia. Según la denuncia, un hombre de apellido Sánchez habría sacado un arma de fuego y efectuado un disparo al aire antes de escapar del lugar.
Aunque aquel día los investigadores no encontraron vainas ni proyectiles, la causa siguió avanzando hasta que este viernes se concretaron los allanamientos. El primer procedimiento se realizó en una vivienda del barrio Lagunas.
Allí, Sánchez fue notificado de medidas judiciales y, durante la requisa, los efectivos encontraron 48 envoltorios con estupefacientes, un teléfono celular, una balanza de precisión y dinero en efectivo.
Tras las pruebas realizadas por personal de Drogas Ilegales, la sustancia fue secuestrada por orden del juez federal de turno. En el domicilio también fue identificada la pareja del sospechoso, una joven de 20 años, quien quedó vinculada a la investigación, aunque no fue detenida.
El otro procedimiento tuvo lugar en un domicilio del Lote Hogar 2541, propiedad de la madre de Sánchez. Si bien los investigadores no encontraron el arma que buscaban, sí hallaron 117 gramos de cocaína, distribuidos en 103 envoltorios, además de tres balanzas de precisión, dinero en efectivo, un cartucho calibre .22 y tres teléfonos celulares.
Todo el material fue secuestrado por disposición de la Justicia Federal. En esa vivienda quedaron vinculados a la causa una mujer de 48 años y su pareja, un joven de 26, quienes deberán presentarse el próximo lunes ante la Justicia.
Ahora interviene la Justicia Federal
Con el hallazgo de la droga, la investigación dejó de centrarse únicamente en las amenazas agravadas y pasó también al ámbito federal.
Ahora será la Justicia Federal la que deberá determinar si la cocaína secuestrada estaba destinada a la comercialización y cuál era el rol que cumplía cada una de las personas involucradas dentro de la causa.