Según la reconstrucción fiscal, Morales apareció sorpresivamente desde un descampado cercano, sacó un arma de fuego de una riñonera que llevaba en el pecho y efectuó múltiples disparos contra Carpio. La víctima intentó refugiarse en su vivienda, pero recibió dos impactos de bala: uno en el cuádriceps derecho y otro en la pantorrilla izquierda, ambos con orificio de entrada y salida. Tras la agresión, los involucrados huyeron en el vehículo, mientras que el herido fue trasladado al Hospital Rawson.
Investigación y calificación legal
La causa estuvo a cargo de la UFI Genérica, encabezada por el fiscal Alejandro Mattar y la auxiliar Andrea Faraudo, bajo la coordinación de los fiscales Daniela Pringles e Ignacio Achem. Las pericias permitieron identificar a Morales como el autor de los disparos y corroboraron que no contaba con la autorización legal para portar el arma.
La jueza interviniente homologó el acuerdo presentado por las partes y aplicó la condena por los delitos de lesiones leves agravadas (por uso de arma y concurso premeditado de dos o más personas) en concurso con portación ilegal de arma de fuego de uso civil condicionado.
Morales cumplirá la condena en el Servicio Penitenciario Provincial y permanecerá bajo prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme.