Una vez que llegaron a calle Lemos, entre calles 10 y Atencio, Pelayes manifestó que debía detenerse porque su madre lo estaba esperando. Mientras la conductora consultaba la aplicación Uber, el hombre se aproximó y le arrebató las llaves del vehículo, al tiempo que le ordenó que permaneciera quieta y le manifestó que le efectuaría un disparo.
A continuación, le sustrajo el teléfono celular y escapó a pie por el interior de un callejón perteneciente a una finca. Durante la huida arrojó las llaves del vehículo. La conductora decidió perseguirlo y logró seguir su recorrido hasta el interior de la finca, donde el sospechoso también descartó el teléfono.
La persecución continuó hasta calle Villavicencio, en inmediaciones de las manzanas P y Q del barrio Bella Vista. Allí, la damnificada logró alcanzar y retener a Pelayes, quien se encontraba junto a otro hombre que no pudo ser identificado.
Vecinos de la zona habían alertado a efectivos policiales que se encontraban en una casilla ubicada en las inmediaciones. Al llegar al lugar y escuchar el relato de la víctima, los agentes procedieron a la aprehensión de Pelayes.
Además, los efectivos encontraron el teléfono celular de la conductora dentro de la finca. El dispositivo tenía el vidrio trizado, aunque continuaba funcionando.
El caso llegó a una resolución mediante un acuerdo de juicio abreviado. En ese marco, Lucas Pelayes fue condenado a cinco meses de prisión de cumplimiento efectivo, con declaración de reincidencia y prisión preventiva.