La víctima comenzó a ser ultrajada por su tío materno desde que tenía 5 años como hasta los 9 años. Los ataques ocurrían cuando la menor de edad visitaba a sus abuelos y aprovechando la convivencia preexistente.
La investigación arrojó que el acusado es responsable de dichos ataques por lo que el tribunal lo condenó por el delito de abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con una menor de 18 años de edad, en calidad de autor a cumplir la pena de 13 años años de prisión de cumplimiento efectivo.