Tanto Maceira como Borda expresaron en varias horas de declaración que estas fueron las únicas dos veces que salieron del Posadas para aplicar vacunas. En la primera vez, que fueron a Olivos para que el Presidente reciba la inmunización total, también inyectaron a la “burbuja” del jefe de Estado.
Asimismo, ambos confirmaron que en el segundo operativo, la semana pasada en el Ministerio de Salud, que es por el cual estalla el escándalo, se aplicaron diez vacunas. Esto se llevó a cabo en la antesala del despacho de Ginés González García en el segundo piso de la cartera. Además de ellos dos, fueron un médico, un administrativo y un chofer.
Otra importante revelación de Maceira fue que reconoció a los dos funcionarios de Salud que llamaban al Hospital para pedir vacunas en nombre del ex ministro González García. El director de la institución apuntó contra Marcelo Guille, secretario privado del ex funcionario, y Alejandro Collia, subsecretario de Gestión de Servicios e Institutos y ex ministro de Salud bonaerense.
A pesar de esto, tanto Maceira como Borda contaron que estaban muy afligidos porque se estaba cuestionando todo el trabajo de vacunación que se viene haciendo hasta ahora y dejaron en claro que no tenían margen para no cumplir con los pedidos del Ministerio.
Por el momento, la investigación es por “violación e incumplimiento de los deberes de funcionario público” y la Justicia descartó un allanamiento pedido por el fiscal Taiano en el hospital porque los testigos aportaron toda la documentación requerida.
Del allanamiento de ayer en el Ministerio de Salud, se llevaron toda la base de datos de las personas vacunadas en la Argentina. Esto es porque si bien se estaba vacunando a gente que no correspondía o que se mal denominaba personal de salud, todas las inmunizaciones quedaron registradas y documentadas.