Fue en ese contexto cuando De Brito, en su programa de América TV, decidió avanzar con información más concreta. Según relató, el origen del escándalo no estaría vinculado ni con una pelea por estilistas, ni con diferencias profesionales, ni siquiera con el conflicto que también salpicó a María Becerra, sino con una situación personal mucho más sensible. “Los chats no fueron con Messi ni con De Paul”, dijo el periodista, descartando de entrada dos de los nombres que más fuerte habían sonado en las especulaciones. Luego fue todavía más preciso: se trataría de un solo jugador, casado, y la esposa del futbolista se habría enterado de los mensajes.
La frase que terminó de encender todas las alarmas fue una de las más comentadas de la noche. Cuando le consultaron si la mujer del jugador estaba al tanto, De Brito respondió sin vueltas: “Sí, lo hablaron; ella lo perdonó a él, pero a ella le puso la cruz”. Con esa sola definición, el conductor no solo reforzó la existencia de un episodio previo entre Emilia y un integrante de la selección argentina, sino que además explicó, al menos desde su versión, por qué varias de las llamadas “botineras” habrían tomado distancia de la artista y cerrado filas en apoyo a Tini.
La bomba cayó en un terreno ya cargado de tensión. En los días previos, distintos programas habían intentado reconstruir el origen del malestar del entorno de la selección con la cantante. Una de las teorías que más circuló fue la de una fiesta privada organizada tras la consagración en el Mundial de Qatar 2022, a la que Emilia habría asistido junto a Duki. Según trascendió, varias de las mujeres de los futbolistas no habrían visto con buenos ojos su actitud durante esa noche. Se habló de miradas incómodas, de una presencia que no cayó bien y de una incomodidad general que, en ese momento, no llegó a tener mayores consecuencias públicas, pero que habría quedado latente.
Con el correr del tiempo, esa situación se habría profundizado. En Infama también se deslizó que, después de aquel evento, “pasaron cosas” y comenzaron a circular versiones sobre chats con uno de los futbolistas del plantel. Allí aparecieron nombres, hipótesis, comentarios off the record y una catarata de lecturas cruzadas. Durante unas horas, el nombre de Leandro Paredes cobró especial fuerza, sobre todo por una supuesta frase filtrada en la que el jugador invitaba a Emilia a ir a “La Bombonera”, detalle que hizo que muchos usuarios en redes asociaran de inmediato el mensaje con el mediocampista de Boca y la selección.
Sin embargo, esa versión encontró rápidamente una respuesta del otro lado. Paula Varela se comunicó con Camila Galante, esposa de Paredes, quien negó de manera terminante que su marido estuviera involucrado. “No es verdad, yo no perdoné nada porque no es a Leandro a quien le escribió. Ni idea porque siempre lo involucran a él”, fue el mensaje que difundió la periodista. Esa aclaración descartó al futbolista, pero al mismo tiempo dejó abierto el enigma principal: si no fue Paredes, entonces ¿a quién habría apuntado Emilia?
Por ahora, ese dato sigue bajo siete llaves. De Brito eligió no revelar la identidad del jugador y, tras soltar la información, mandó a un corte, alimentando todavía más el misterio. La decisión de preservar el nombre no impidió que la versión explotara en redes, donde el tema se convirtió rápidamente en tendencia. Entre usuarios que especulan, fanáticos que toman partido y cuentas dedicadas al espectáculo que siguen cada unfollow como si fuera una prueba judicial, el caso creció a una velocidad impresionante.