Ahora, con los resultados en la mano, entre los datos que más preocupan, según reconoció a LA NACION el actual ministro de Educación, Jaime Perczyk, están las dificultades que los estudiantes tienen en Lengua. “Las tenían antes, y el estudio de la Unesco de 2019 ya reflejaba estos problemas. Pero la pandemia y los cuatro años de desfinanciamiento del Gobierno de Mauricio Macri los potenció”, señaló Perczyk, en una conferencia de prensa realizada esta mañana en el Palacio Sarmiento.
En números, los resultados del examen muestran que, en esta área, el desempeño básico y por debajo del nivel básico es del 44%; mientras que en 2018, esta asignatura se había plasmado como el caballito de batalla del examen, con un 75% de alumnos que habían alcanzado un nivel satisfactorio lo que significaba una mejora en todas las provincias del país, entre colegios rurales, urbanos, públicos y privados con respecto a 2016 (66,8%).
La radiografía actual demuestra que solo dos de cada diez alumnos (22%) están capacitados para comprender sin ningún tipo de dificultad —en un nivel avanzado— las preguntas que tenían que ver con los textos narrativos. Otro 33% lo hizo de forma satisfactoria; un 21,7% mostró un nivel básico y un 22,3% restante estuvo por debajo del básico, sin poder jerarquizar información ni tener incorporada la práctica de la relectura ni la profundización de los textos escritos, donde debían reflexionar sobre algunas cuestiones como el tipo de narrador o las características de los personajes.
Nivel socioeconómico
¿Qué pasa en Matemática? Los aprendizajes en esta disciplina continúan siendo un reto, pero en términos estadísticos “no hay cambios significativos”, agregó Germán Lodola, secretario de Evaluación e Información Educativa. “No se registraron mejoras en los desempeños a nivel nacional, pero la variación fue mínima”, sostuvo el funcionario.
En 2018, el 42,6% de los chicos no alcanzaban el nivel satisfactorio, y ahora ese número aumentó a 45,2%. Eso significa que estos estudiantes no logran identificar propiedades específicas de las figuras geométricas ni logran resolver situaciones problemáticas que involucran operaciones con fracciones, entre otras consignas.
En un análisis un poco más detallado, Perczyk explica que hay una relación directa entre el nivel socioeconómico (NSE) de los alumnos y el rendimiento escolar. Son los estudiantes de los niveles socioeconómicos más bajos los que obtienen los peores resultados. Uno de los gráficos que se detiene en esta variable señala que el 42,4% de los alumnos que forman parte del nivel socioeconómico alto logró un nivel avanzado en Lengua; mientras que en la otra punta, los del NSE bajo, ese estándar de desempeño se ubicó apenas un 6,6 por ciento.
La mayoría de los chicos y chicas de NSE bajo están en niveles básico (28%) y por debajo del básico (43,1%). Mientras que en el otro extremo, solo el 8,6% de los estudiantes del NSE alto no tienen los conocimientos mínimos en la materia. “Aquí sí hay mucha variación —afirma Perczyk—. Como no podemos preguntarles a los chicos por el nivel de ingreso de sus padres, se les preguntó por la posesión de bienes”, explicó el ministro, y señaló la urgencia en mejorar las condiciones sociales para tratar de revertir la situación. (Fuente: La Nación)