En esa misma línea, el Secretario de Educación valoró que “la educación exige abordarla con la verdad histórica, con rigor técnico, con datos transparentes y auditables, y sobre todo con un profundo compromiso ético hacia los ciudadanos que sostienen el Estado con su esfuerzo diario”.
“Durante décadas prevaleció la premisa de que incrementar el gasto aseguraba por sí solo un mejor sistema educativo. La evidencia desmintió de forma contundente este postulado. Asistimos a un proceso en el cual los recursos se multiplicaban en las partidas presupuestarias mientras el aprendizaje efectivo, sobre todo de los sectores sociales menos favorecidos, se deterioraba en las aulas”, especificó el funcionario.
“Hoy venimos a presentar la consolidación de un nuevo paradigma: El paso de un gasto centralizado e ineficiente hacia una inversión educativa responsable, transparente y enfocada directamente en el aprendizaje”, añadió Torrendell al respecto, al tiempo que manifestó que “por primera vez, un solo ministerio, el de Capital Humano, coordina las políticas de familia, niñez, adolescencia, educación, trabajo y seguridad social”.
En ese mismo sentido, el funcionario destacó que “hoy orientamos los recursos hacia políticas que produzcan resultados concretos y verificables, que fortalezcan la autonomía de sus destinatarios y les permitan convertirse en protagonistas de su propio desarrollo y del crecimiento económico y social de nuestro país”. “El éxito de una política pública no se mide por cuántas personas dependen del Estado, sino por cuántas logran dejar de necesitar de su asistencia”, subrayó Torrendell.
“Frente a este paradigma hemos llevado a cabo una reorientación estratégica de los recursos públicos. Dejamos de medir la educación por cuánto se gasta y empezamos a medirla por cuánto aprenden los chicos, o sea, por cuántos recursos se dirigen efectivamente a esa meta. Quienes verdaderamente estamos preocupados por la educación hacemos todo el esfuerzo profesional posible para convertir el gasto en inversión destinada a los aprendizajes”, recalcó el Secretario de Educación.
En la continuidad de su exposición, Torrendell abordó el tema de la alfabetización que, según señaló, “dejó de ser una consigna para convertirse en una política de Estado”. Sobre esta temática, el funcionario enumeró los tres ejes “prioritarios e innegociables” que se acordaron.
“El Plan Nacional de Alfabetización, formulado para que todos los alumnos lean, comprendan y produzcan textos adecuados a su edad y a su nivel; el Plan Nacional de Matemática, ya aprobado este año nuevamente por unanimidad, centrado en el segundo ciclo de la primaria y el ciclo básico del secundario; y el cambio en la formación docente, que incluye distintas reformas aprobadas en el también seno del Consejo Federal, que impactan en la formación inicial docente y en la formación continua centrada en los aprendizajes fundamentales en el aula”, enumeró.
En tanto, Torrendell hizo hincapié en que “en términos de equidad socioeducativa, las primeras evidencias de forma descriptiva nos muestran que vamos por el camino correcto. Cuando los recursos se ponen donde importa y se gestionan con las provincias adecuadamente, los primeros en beneficiarse son los más vulnerables”.
También, Torrendell habló del tema universidades. “La defensa de la universidad pública exige rigurosidad y una insustituible transparencia institucional, cuya garantía constituye un deber compartido. Las autoridades universitarias tienen la obligación de asegurarla ante sus estudiantes y a la sociedad argentina, y el Estado tiene la obligación de relevar información, auditar y asegurar la rendición de cuentas".
“La autonomía no está en discusión, lo que exigimos es gestión responsable y transparencia”, añadió, para luego asegurar que “en el proyecto de presupuesto del 2027, las transferencias a universidades nacionales representan el 3.88 del gasto total de la Administración Pública Nacional”.
Para concluir, el Secretario de Educación reflexionó que “en la educación básica estamos demostrando que es posible liderar desde la Nación, junto con las provincias, la mejora de los aprendizajes con metas claras y un gasto responsable e inteligente, donde las brechas se achican; eso es un verdadero acuerdo nacional para el cambio”.
“En el ámbito universitario, en cambio, una dirigencia aislada solo acuerda para pedir más recursos. No se compromete con un cambio de paradigma que beneficie a los estudiantes, a los docentes, a los investigadores y al personal administrativo. Es un acuerdo corporativo. Es un acuerdo de casta”, concluyó el funcionario.
Cabe recordar, que la de hoy fue la tercera reunión informativa de la comisión de Presupuesto y Hacienda sobre el Presupuesto General de la Administración Nacional para 2027. En primer término, el martes 13 de octubre, asistió Carlos Guberman, secretario de Hacienda del Ministerio de Economía de la Nación. Y, al día siguiente, miércoles 14 del mismo mes, expuso Julio Cordero, secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.