Luego de que Córdoba, Ciudad de Buenos Aires y Mendoza expusieran su resistencia al cierre nocturno, el funcionario fue consultado sobre la obligatoriedad del decreto que se publicará esta tarde en el Boletín Oficial. “El artículo que está vigente, que vence el 31 de enero, le da facultades a los gobernadores para restringir actividades o la circulación. Nosotros lo que hacemos es definir el riesgo epidemiológico a partir de estos requisitos. Lo que hizo el Estado es lo mismo que ha hecho desde el primer día: trabajar en conjunto con todas las jurisdicciones. El Gobierno fija pautas nacionales y en virtud de la diversidad demográfica y cultural de la Argentina, quienes están al frente de los territorios deberán llevarlas adelante”, contestó Cafiero.
Y agregó: “Frente a esos indicadores de riesgo, suponiendo un semáforo, si hubiera un rojo allí se deberán tomar medidas de restricción y esas medidas las deben tomar los gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El Gobierno define parámetros y enciende alertas. Quien debe tomar decisiones son los gobernadores”.
La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, explicó cuáles cuáles son los requisitos que deberán observar los gobernadores para aplicar las restricciones:
1 RAZÓN: cuando el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados acumulados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados acumulados en los 14 días previos, sea superior a 1,20 (es decir, que los casos aumenten un 20% de una quincena a la otra)
2 INCIDENCIA: cuando el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100 mil habitantes, sea superior a 150
En función de estos indicadores, el gobierno nacional solicitará a las autoridades locales que apliquen medidas para disminuir los contactos, priorizando la limitación de la circulación nocturna.
Cafiero indicó que hay zonas donde efectivamente ya se cumplen estos parámetros, como en Mar del Plata y Pinamar. El ministro coordinador resaltó además que la Ciudad de Buenos Aires atraviesa una aceleración de la curva similar a la de agosto, cuando alcanzó el pico de enfermos.
El funcionario puso en dudas además el inicio de las clases presenciales y lo condicionó a la evolución de los casos. “Si queremos que el inicio de clases se dé normalmente en marzo, tenemos que seguir extremando los cuidados”, anticipó.
Fuente: Infobae