Lo llamativo fue el momento y el silencio elegido para aplicar un incremento que solía llegar a los surtidores en la segunda quincena del mes, luego de que se conociera el dato de la inflación oficial del mes previo.
El acuerdo original pactado en abril implicaba un alza de 16% promedio (4% mensual) para los combustibles hasta mediados de agosto. Por eso, el reclamo sectorial apuntaba a que les concedieran mayores aumentos.
En junio, aunque las empresas petroleras amenazaron con aplicar tasas en torno al 7%, el ministro de Economía, Sergio Massa, habilitó incrementos de hasta 4,5%.
Las naftas y el gasoil acumulan un alza del 35,60% en lo que va del año, contra una inflación que se espera se ubique en 48% en los primeros seis meses de 2023.
Tras este incremento, queda por verse si el alza correspondiente a agosto se concreta antes o no, dado que el domingo 13 de ese mes se realizan las PASO.